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Las obligaciones tributarias en una transacción inmobiliaria

Es importante que las partes involucradas en una transacción inmobiliaria en donde se traslade el dominio de una propiedad, estén conscientes de las obligaciones que dicho acto jurídico tiene como consecuencia. Con independencia de la nacionalidad del adquiriente o del vendedor, normalmente podemos hablar de los siguientes impuestos:

El Impuesto Predial pesa sobre un bien inmueble perpetuamente, o sobre la posesión del mismo. Se encuentra directamente relacionado con el valor de la propiedad y se fundamenta en la obtención de un mejor uso de suelo respecto de ella. Este impuesto es pagado por los propietarios o por aquellos que tengan los derechos de uso, con independencia de su nacionalidad; se causa de manera anual y no varía a menos que exista algún incremento en los valores de la propiedad.

En lo que respecta al mercado inmobiliario, el Impuesto Sobre la Renta grava la utilidad obtenida por la enajenación de la propiedad, siempre que no sea la casa habitación del contribuyente o en su caso rebase el tope de 700,000 UDIS; o bien, la adquisición de un inmueble por debajo del valor de operación, avalúo o catastral, según sea el caso, mayor al 10%. Para el caso de los mexicanos, después de haber determinando la ganancia gravable –pudiendo o no haber aplicado las deducciones que permite la misma legislación– se le aplica la tasa correspondiente al nivel de ingresos acumulados en el ejercicio. Por su parte, el extranjero tiene dos posibilidades: la primera es aplicar directamente el 25% sobre el monto de la contraprestación; o bien, pagar sobre una tasa del 30% sobre la utilidad gravable, una vez que se hayan hecho válidas o no las deducciones que expresamente autoriza la ley y siempre que tenga un representante en México y que la venta sea realizada en escritura pública ante fedatario.

El Impuesto al Valor Agregado grava directamente el consumo; la tasa es del 16% y aplica por igual a nacionales o extranjeros. En materia inmobiliaria, se aplica directamente sobre el valor de las construcciones cuando el uso de suelo indique que sea de tipo diferente al habitacional, por ejemplo, comercial o mixto.

El Impuesto Sobre Adquisición de Bienes Inmuebles se causa por la adquisición de un bien inmueble, cualquiera que sea la naturaleza por la que se adquirió, siempre que no se encuentre dentro de las excepciones que marca la ley al respecto. Su base es el valor que resulte más alto entre el valor de operación, el catastral o el del avalúo hecho por perito autorizado para celebrar la transacción. Son sujetos de este impuesto todos aquellos que adquieran el dominio sobre un inmueble, sin importar nacionalidad. La tasa aplicable en Quintana Roo es del 2%, sin embargo, para los municipios de Benito Juárez (Cancún), Puerto Morelos y Cozumel es del 3%.

El Impuesto Adicional para el Fomento Turístico, Desarrollo Integral de la Familia, Desarrollo Social y Promoción de la Cultura se causa en razón de una tasa del 10% sobre los impuestos que correspondan pagar al comprador que constituye la base. Los sujetos de dicho impuesto son los adquirientes de dominio sobre alguna propiedad en el estado, específicamente en Benito Juárez (Cancún), Puerto Morelos y Cozumel. Este impuesto no hace distinción alguna por criterios de nacionalidad.

Por lo anterior, es siempre importante tener conocimiento de las obligaciones tributarias cuando se pretenda adquirir el dominio sobre algún inmueble, o se realice la adquisición. Si tiene preguntas acerca de sus obligaciones tributarias, antes de efectuar una transacción inmobiliaria acérquese con el fedatario que la llevará a cabo, o con aquel que sea de su confianza; o bien, con la persona que tenga el conocimiento necesario para esclarecer sus dudas.

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